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Los grupos de ayuda mutua y el disfrute de ocio y tiempo libre

Habitualmente EL CUIDADOR presentan fuertes sentimientos de aislamiento social, debido a las escasas oportunidades para hablar con otros, respecto de sí mismo, de los problemas asociados a la discapacidad y de cómo perciben el mundo.

El cansancio va siendo mayor, cada día que va pasando. Porque nadie le ayuda o así lo siente y porque los días van pasando con falta de alegrías para el cuidador.

La situación de tener a cargo a una persona dependiente, provoca una disminución del número de actividades sociales y de ocio que anteriormente realizaban, lo que puede producir sentimientos de aislamiento y soledad. Los cuidadores que mejor se sienten son los que mantienen unos hábitos de vida que les lleva a estar en mejores condiciones físicas y psicológicas para cuidar de sí mismo y de su familiar.

Dependiendo del grado de dependencia, si es demasiado alto, las necesidades de atención y demanda de cuidados pueden llegar a ser muy exigentes, pudiendo llegar a tener que renunciar a:

  •   proyectos personales, 
  •   a pequeños hábitos,
  •   a la pareja,
  •   a ser padres de los otros hijos.

Como consecuencia resultan frecuentes dos tendencias en la persona que asume los cuidados:

  - Trabajar sin descanso.

  - Sacrificar excesivamente las necesidades personales, de pareja y familiares.

 Reflexiones

1. ¿Realmente no es posible tener un rato de charla en toda la semana con las amigas, o ver una buena película, leer un rato o salir o tomar el aperitivo con los amigos? ¿No es posible que algún amigo venga a visitarnos, o visitarle en casa?

2. ¿No es posible estudiar, aunque sea sin sacar curso por año y en enseñanza a distancia?

3. ¿Me impide la discapacidad de la persona que cuido mostrarme en algún momento cariñosa con mi pareja, o salir a bailar, al cine, de paseo, con los amigos, tomarme algún tiempo de vacaciones?

4. ¿Tenemos a alguien de confianza, pagado o no, con quién dejar al niño una vez al mes para salir unas horas?

5. ¿Estaría alguien de alguna asociación, dispuesto a quedarse con él para poder salir y divertirnos un rato?

 Por este motivo se hace necesario profundizar acerca de las posibilidades que ofrece el ocio.

Aprender a optimizar las oportunidades de ocio supone tener en cuenta nuestras necesidades de descanso, nuestras preferencias personales y decidir qué hacer para dar continuidad a nuestro proyecto personal de vida.

A continuación les ofrecemos algunas recomendaciones que podrían ser tenidas en cuenta para facilitar dicho aprendizaje:

1. En primer lugar es necesario plantearse la necesidad de “saber” cómo desarrollar el tiempo libre. En ocasiones, las personas cuidadoras no tienen posibilidades suficientes de ocio porque han perdido la habilidad de saber manejar su tiempo libre disponible en algo que les aporte satisfacciones suficientes. Dicho de otro modo, han perdido el hábito del disfrute.

2.Educar”: la formación adecuada de la que hablamos se fundamenta en el concepto de educación permanente, en aspectos como la salud, acercamiento a la cultura y a las diversas posibilidades de participación social.

3.Otro punto importante a destacar en el ocio es el “poder”, es cierto que vivir el tiempo libre en una persona cuidadora supone vencer una serie de dificultades tales como problemas económicos, vivir el traslado del domicilio familiar a otro más adaptado (lo que en muchas ocasiones supone una perdida de control y por lo tanto dificultades para acceder a los recursos que pueden ser de interés personal) o tener que reorganizar de nuevo su proyecto de vida.

4.Hacer frente a estas dificultades supone desarrollar diversos cambios referidos al entorno más próximo. Como por ejemplo: un análisis de la situación qué está viviendo y posibles soluciones para poder disfrutar del algo de tiempo de ocio….

 En definitiva vivir el ocio entraña derechos y deberes. Del equilibrio entre ambos dependerá el bienestar personal.

 La selección de actividades es una acción que la persona realiza durante todo el trayecto vital. Por ejemplo: elegimos un trabajo y no otro, en función de las preferencias personales u otras causas, como la tradición familiar o ciertas circunstancias…

 Con el ocio ocurre igual, escogemos las actividades que lo conforman en función de sus gustos, formación y circunstancias.

 Un objetivo para la planificación de un ocio saludable será realizar actividades que contribuyan mejorar nuestro bienestar físico, mental y social.

 La planificación de un proyecto ocupacional a medio y largo plazo es uno de los mayores retos en una persona cuidadora.

En relación a una mejor planificación de nuevas actividades, también es importante plantearnos metas a corto y largo plazo.

 Las metas a corto plazo: tienen que ver con el cumplimiento de la actividad estipulada. Por ejemplo: dedicar dos horas a la semana para ir al gimnasio.

 Las metas a medio y largo plazo: tiene que ver con la consecución de efectos positivos que tienen que ver con la salud. Mejora de estado de ánimo, mejora de relaciones personales, etc.

 El ocio puede ilustrarse con la metáfora de una piedra preciosa, ya que tiene muchas posibilidades que éste adquiera más valor a medida que éste más pulida.

RECOMENDACIONES

  • Salga de casa evite el cansancio desagradable de vivir atrapados.
  • Es lógico que en ocasiones el cuidador grite a la persona, pero así no se arregla nada. Por el contrario debe serenarse y buscar ayuda, para poder alejarse, al menos momentáneamente, una tarde a la semana por ejemplo. Ir a la peluquería, un café con un amigo/a. Si entabla conversación con alguien que esta en su misma situación le ayudará a encontrarse mejor. Incluso acuda a los Servicios Sociales de su barrio que le proporcionen un respiro familiar.
  • Mantengan aficiones e intereses que le gustaban y le siguen gustando.
  • Pida ayuda para que durante ese tiempo sea sustituido.
  • Organice su tiempo: Haga un plan de actividades reseñando todas las tareas que se deben de realizar ordénelas de mayor a menor importancia. Anote el tiempo que va a destinar para cada una. De esta manera nuestro familiar siempre estará atendido.
  • En el plan semanal saque alguna tarde para” si mismo”. Dedicarse tiempo para uno mismo es una manera eficaz de prevenir el síndrome del cuidador.

 Oportunidades para optimizar el tiempo libre:

Diversidad actividades permiten el disfrute y el desarrollo personal en el tiempo libre:

 Actividad física

  • A la vez que sirve para desconectar de la situación que nos preocupa nos aporta los siguientes beneficios:
  • Nos sirve para aumentar la fuerza,
  • El equilibrio,
  • La elasticidad,
  • La agilidad
  • La capacidad pulmonar, la fatiga…

 Además de su influencia en lo puramente físico, tiene efectos muy positivos en su estado de ánimo, ya que estimula la producción de endorfinas (agentes bioquímicos que se producen en el cerebro, promotores del estado de ánimo positivo).

Actividad cultural 

A la vez que nos aporta cultura y la posibilidad de “estar al día” en lo que ocurre a nuestro alrededor, sirve para potenciar nuestras relaciones sociales. El acceso a la cultura es un derecho de todos.

Pueden ser de dos tipos:

  • Actividades educativas: artes y letras, ciencias y nuevas tecnologías, aprendizaje de la lectura…
  • Actividades ocupacionales: Creativas (puzzles, modalismo, pintura, escultura, artesanía, pintura.).Coleccionismo.

Actividades sociales

Permite la integración en entorno. Se diferencian en aquellas actividades que permiten el fomento de lazos personales e íntimos que potencian el desarrollo de nuestra afectividad (relaciones íntimas) y aquellas que suponen un compromiso activo con la sociedad que nos rodea (participación comunitaria). En definitiva, buscar entretenimiento, descanso y relaciones con los demás asegura su bienestar personal, pero son necesarias otras actividades (que suponen incremento de conocimientos, ejercitación de habilidades y participación activa en la comunidad). Todo ello nos ayudará a promover una visión de proyecto y consecución de metas personales, con la consiguiente superación personal y refuerzo de autoestima.

Otro recurso para beneficiarse de las oportunidades de ocio, descanso y relaciones con los demás y que permite ofrecer un espacio de encuentro con otras personas que comparten la misma problemática y una ayuda que proporcione un nuevo enfoque de la visión de la discapacidad son los grupos de ayuda mutua o grupos de autoayuda.

Grupos de autoayuda

¿Qué es un grupo de ayuda mutua?

Conjunto de personas que tienen un problema común y buscan mejores formas de manejar su situación, hablando entre sí y ofreciéndose apoyo. 

Los objetivos son:

  • Compartir experiencias, miedos, frustraciones, anhelos, deseos  
  • Obtener y dar orientación, apoyo e información. 
  • Reforzar la autoestima y la propia identidad. 
  • Disminuir la angustia. 
  • Hacer amistad. 
  • Dar a conocer nuestras necesidades. 
  • Idear estrategias para cubrir esas necesidades. 
  • Conocerse mejor uno mismo. 
  • Salir del propio aislamiento. 

Constituyen una fuente de información y asesoramiento importante respecto a temas diversos tales como servicios y recursos comunitarios, programas, estrategias, recursos eficaces de afrontamiento de la discapacidad…

Funcionamiento

  • La participación es voluntaria.
  • Es una comunidad de iguales.
  • Cada grupo define reglas y características según necesidades.
  • Se buscan lugares y horarios de reunión convenientes.
  • Los gastos se financian mediante aportaciones voluntarias.
  • Las responsabilidades, funciones y roles serán rotativos o por votación.

Un reconocimiento de reacciones comunes que viven más personas. Los diversos sentimientos que experimentan y comparten entre sus miembros ofreciendo al grupo la oportunidad de ayudarse para afrontarlo lo mejor posible. Y lo más importante afrontar el sentimiento de impotencia que sufren en ocasiones.

  • Informar sobre la discapacidad y las situaciones de dependencia.
  • Estimular la investigación. Recaudar fondos, realizar tareas conjuntas
  • Sensibilización comunitaria: tomar conciencia social del problema.
  • Replanteamiento de las expectativas futuras para conseguir una mejor adaptación de la familia en torno a la discapacidad. Al escuchar como otros han hecho frente a la situación, y cómo han llevado sus vidas, las personas podrán ver y modular sus expectativas menos exigentes.
  • Ayudar a salir del aislamiento social y soledad. Dentro de los grupos se genera un fuerte vínculo, un nexo de unión entre las personas que están experimentando la misma vivencia. Lo que proporciona en ceñimiento de aceptación y comprensión.
  • Pueden percibir nuevas maneras para enfrentar problemas, solución de problemas más comunes, apoyo psicológico y emocional. Tanto al discapacitado como a sus familiares.
  • Recuperar la autoestima perdida. Ayudar a otros, pasa a ser un elemento importante a la hora de construir la