Turismo accesible

Las personas con movilidad reducida y comunicación reducida

El término Personas con Movilidad y Comunicación Reducida, se contempla y se refiere, no solo a las personas con discapacidad física, psíquica o sensorial, sino que también engloba a personas que por su edad, por sus circunstancias, permanentes o transitorias, se ven en parecida situación que las personas con discapacidad. Así, no se le da valor a la causa de la “reducción de la movilidad”, sino tan solo al efecto, que justifica un tipo de atención que supera el dispensado a la generalidad de los individuos en la sociedad.

 Este amplio sector de la población vine a representar un 30 % de los ciudadanos y por lo tanto, un porcentaje muy amplio de clientes que demandan un turismo accesible. Además, si agregamos a este número, la circunstancia de que precisamente por la falta de movilidad, es un colectivo que suele viajar con algún acompañante o familiar y que por lo general, suele ser un gran consumidor de servicios, en el alojamiento que han elegido para sus vacaciones, nos encontramos con un nuevo sector de potenciales clientes que representan unos ingresos para la industria turística que hasta ahora no se ha tenido en cuenta.

 La primera exigencia de un turista con movilidad reducida, es tener la certeza de que va ha poder acceder al entorno físico y va a poder utilizarlo de forma:

  • Autónoma, de forma independiente y sin ayudas 
  • Segura, con confianza de no sufrir daños 
  • Cómoda, de uso fácil y sencillo

 La información

Una de las auténticas barreras que se levantan ante una persona con movilidad reducida para disfrutar plenamente del turismo es la falta de Información.

Con frecuencia, la persona con movilidad reducida, sabe lo que busca, qué tipo de producto turístico desea y su destino específico. En otras ocasiones, solo es consciente de su deseo y cualquier destino bastaría para satisfacerle. Pero en uno y otro caso, es imprescindible que se informe de las posibilidades reales que tiene de ver sus deseos hechos realidad. Para lo cual, necesita conocer si su destino es accesible e incluso, si existe un transporte accesible que le lleve a él.

De ahí, la importancia de una información previa de las condiciones de accesibilidad que se va a encontrar en su destino. El transporte, el alojamiento, los atractivos turísticos y los servicios complementarios, deberán de contar con unas condiciones de accesibilidad acordes con las limitaciones del propio cliente.

Por otro lado, los establecimientos turísticos de todo tipo que cuentan con posibilidades de recibir turistas con problemas de movilidad, al disponer estos de instalaciones accesibles, han de darlo a conocer, porque en el mundo actual las comunicaciones con las que contamos, permiten que llevemos nuestra oferta hasta rincones insospechados.

En medio de ambos, las Agencias de Viaje, los Touroperadores y los Mayoristas, necesitan, como intermediarios y prescriptores que diseñan los productos y los lanzan al mercado, una información amplia sobre las necesidades de este segmento de la demanda y las posibilidades que la oferta tiene de satisfacerlas.

El desarrollo creciente de las comunicaciones y de la informática, han de hacer posible que estas enormes masas de información circulen y se almacenen adecuadamente para conseguir como resultado un turismo accesible.

 Guía de turismo accesible 

La importancia que tiene realizar una “Guía de Accesibilidad Turística”, deriva de una constatación previa:

Las ciudades de hoy en día y las áreas turísticas, han sido construidas a espaldas del amplio colectivo de las personas con movilidad reducida. Además, el turismo es también capaz de promover calidad de vida, tanto en la comunidad que recibe al turista como en la experiencia misma del visitante.

Por otra parte, la imagen que transmite un área o región, proporcionando este tipo de análisis de sus infraestructuras, hace proyectar una imagen de una sociedad moderna e integradora de todos sus ciudadanos, a la vez que dinamiza la economía local, abriendo una oferta a nuevos mercados de clientes para sus instalaciones.

El contar con una base de datos de estas características, permite conocer en todo momento el estado real de la situación en la que se encuentran las infraestructuras turísticas, provocando que el propio sector, demande un asesoramiento especializado sobre la eliminación de las barreras existentes y con ello una tendencia a la mejora de las instalaciones de concurrencia pública.

El poder ofrecer a la población en general y a las personas con movilidad reducida, una “Guía de Turismo Accesible” de los establecimientos de concurrencia pública, con una valoración que nos permita establecer las condiciones de acceso, circulación, estancia y uso adecuado de las instalaciones de interés turístico; supone llenar un vacío existente en la relación Turismo-Accesibilidad que la propia sociedad estaba demandando.